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¿ Qué
son los factores de riesgo cardiovascular ?
Son aquellas condiciones
que, si no son corregidas o controladas, llevan a un
deterioro de la función cardiaca y de la circulación
en general, lo cual puede ocasionar complicaciones tales
como infarto al corazón o infarto cerebral, por
endurecimiento y obstrucción de las arterias.
A este proceso de endurecimiento
y posterior oclusión arterial se le conoce como
Arteriosclerosis.
¿ Cuáles
son los principales factores de riesgo cardiovascular
?
La
Hipertensión arterial.
La
elevación del colesterol.
La
Diabetes Mellitus.
El
sobrepeso.
La
vida sedentaria.
El
stress.
El
hábito de fumar.
El
exceso en el consumo de café.
¿ Existe
algún síntoma específico que nos
permita predecir las complicaciones ?
Lamentablemente, no
existe ningún síntoma específico
que nos permita saber si somos candidatos a sufrir un
infarto o "derrame cerebral", de allí la importancia
de controlarnos periódicamente la presión
arterial, el nivel del colesterol, los triglicéridos
y el nivel de azúcar en la sangre, más
aún si tenemos antecedentes familiares de alguna
de las alteraciones antes mencionadas.
Se recomienda
un control anual en todo adulto mayor de 45 años,
independientemente del sexo.
¿ Qué
podemos hacer para disminuir los factores de riesgo
?
La mayoría de
los factores antes mencionados son controlables. Si
presentamos uno o más factores de riesgo, es
recomendable acudir a nuestro médico de confianza
para que nos oriente acerca de las medidas a tomar.
La mayor parte de estas medidas corresponden a cambios
en el hábito o estilo de vida y alimentación:
Dejar de fumar.
Evitar comer en exceso
y, sobre todo, aquellos alimentos ricos en grasas de
origen animal y ricos en sal.
Practicar alguna actividad
física por lo menos 3 veces a la semana (caminatas
de 30 a 45 minutos)
Si definitivamente sufrimos
de diabetes, hipertensión arterial o niveles
elevados del colesterol, debemos acudir al médico
para recibir orientación terapéutica.
El es la persona indicada para tratarnos de estos males.
Controlarnos por lo
menos una vez al año los niveles de colesterol
y glucosa, sobre todo si tenemos antecedentes familiares
de diabetes y/o infartos.
Si a causa de nuestra
actividad laboral o situación familiar, estamos
sometidos a mucha presión sicológica,
es necesario aprender técnicas de relajación,
sin necesidad de recurrir a medicamentos tranquilizantes.
En tal sentido, se recomienda acudir a un psicólogo
para recibir orientación al respecto.
Recuerda:
controlar los factores de riesgo para prevenir complicaciones
que dejen secuelas para el resto de nuestra vida depende
en última instancia, de nosotros mismos.
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