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Qué es
la diabetes?
Es una enfermedad en la cual el azúcar
que ingerimos en la dieta, sobre todo en ciertos alimentos
como, por ejemplo, los dulces, los fideos y otras harinas,
se acumulan en la sangre bajo la forma de glucosa y
no puede ser eliminada adecuadamente.
La glucosa es necesaria para el normal
desarrollo de nuestras actividades como fuente de energía.
Sin embargo, cuando no se utiliza o elimina adecuadamente
y se mantienen niveles elevados en la sangre, puede
dañar órganos muy importantes como los
riñones, los ojos y el corazón.
¿Quiénes están
en riesgo de tener diabetes?
Personas con antecedentes familiares.
Las gestantes.
Los obesos.
Sin embargo, cualquier persona, aún
sin los factores de riesgo antes mencionados puede padecer
de diabetes. Puede afectar a niños y adultos.
¿Qué síntomas
produce la diabetes?
Muchos pacientes diabéticos no
presentan síntomas, sobre todo, en las etapas
iniciales de la enfermedad. Existen algunos signos y
síntomas que deben hacernos sospechar.
Sed intensa.
Apetito voraz.
Reducción de peso.
Aumento en la frecuencia urinaria.
Cansancio.
Disminución de la visión.
Calambres.
Dolor y adormecimientos en las extremidades.
En caso de sospecha, es importante consultar
con el médico.
¿Qué puede suceder
si no se controla la diabetes?
La presencia continua de niveles de
glucosa elevada en la sangre puede producir las siguientes
alteraciones:
Endurecimiento de las arterias, lo que se conoce como
arteriosclerosis.
Trastornos visuales, que pueden llevar a la ceguera.
Alteraciones en los riñones, que pueden llevar
a la insuficiencia renal y requerir del riñón
artificial o diálisis.
Daño al corazón: insuficiencia cardiaca
o infarto.
Ulceraciones, gangrena y amputaciones de miembros, sobre
todo en los pies.
Coma
diabético , que es una descompensación
aguda y puede llevar a la muerte si no es tratada rápidamente.
Mayor predisposición a sufrir
infecciones.
¿Qué cuidados
debe tener el paciente diabético?
La diabetes no se cura, pero con cuidados
adecuados puede controlarse y evitarse la aparición
de las complicaciones. A continuación le detallamos
algunas recomendaciones:
Seguir una dieta adecuada baja en grasas, dulces, pasteles,
etc.
Consumir mayor cantidad de vegetales
Practicar actividad física de acuerdo a la edad
y la capacidad del paciente.
En caso de requerir medicación, tomar los remedios
siguiendo estrictamente las indicaciones del médico.
Es importante el cuidado de los pies, lavarse diariamente,
con agua tibia, secarse bien y usar zapatos cómodos.
Evitar usar medias y ligas apretadas.
Cuidar la higiene de la boca y dientes.
Visitar periódicamente al dentista.
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