HIPERTENSION ARTERIAL

¿ Qué es la presión arterial ?

Es la fuerza con que la sangre "choca" contra las paredes de las arterias. Hablamos de "presión máxima" cuando el corazón está contraído y "presión mínima" cuando se encuentra relajado.

Toda medición de la presión arterial consta de dos cifras que corresponden a la "máxima" y a la "mínima".

Toda presión sanguínea en adultos que es menor a 140/90 mmhg (14/9) se considera normal.

¿ Qué es la Hipertensión Arterial ?

Como su nombre lo indica, es la elevación de la presión de la sangre por encima de los límites normales, esto es, por encima de 140/90 mm Hg.

¿ Existe algún síntoma específico de Hipertensión Arterial ?

Lamentablemente, la respuesta es NO. Generalmente, las personas que tienen presión alta no tienen molestias. En un pequeño grupo de personas, la elevación de la presión sanguínea se acompaña de dolor de cabeza, mareos, bochornos, vértigo. Sin embargo, estos síntomas no son específicos e, incluso, pueden presentarse en individuos que tienen baja la presión.

Las personas hipertensas que no llevan un control adecuado pueden, a mediano plazo, sufrir de ataques al corazón, derrame cerebral o enfermedad al riñón. (insuficiencia renal)

¿ Quiénes pueden padecer de Hipertensión Arterial ?

Existen ciertas condiciones asociadas o que pueden desencadenar elevación de la presión arterial tales como:

Ser un individuo de raza negra.

Sobrepeso.

Antecedentes familiares de hipertensión arterial.

Vida sedentaria.

Consumo excesivo de sal en los alimentos.

Consumo de licor.

Diabetes.

Fumar.

Enfermedades al riñón.

Stress.

Trastornos de los lípidos (dislipidemias, como la elevación del colesterol)

El consumo de ciertos medicamentos sin control médico (anticonceptivos, los derivados de la cortisona, descongestionantes, antigripales, antinflamatorios, etc.)

¿ Cómo debemos prevenir la Hipertensión Arterial ?

Muchas veces se puede controlar la presión arterial sin necesidad de recurrir a medicamentos:

Bajando de peso.

Disminuyendo el consumo de licor y cerveza.

Disminuyendo el consumo de sal.

Dejando de fumar.

Practicando ejercicio físico regular: caminatas de 30' a 45' de tres a cinco veces por semana.

Disminuyendo el consumo de grasa sobre todo aquellas de origen animal, con excepción del pescado.

Importante

Es conveniente someterse a controles de la presión arterial por lo menos una vez al año, a partir de los 30 años de edad.